lunes, 6 de abril de 2020

Pedro Sánchez, dimisión.



Un mes de confinamiento y crece mi grado de indignación con el miserable gobierno y el aborregamineto al que hemos llegado los ciudadanos. Aplausos por las tardes a los sanitarios mientras el gobierno los envía al matadero por no entregarles medios de protección. "De esto saldremos todos juntos", sí, unos al paro, otros al cementerio, y ellos, la casta, seguirán viviendo a cuerpo de rey. Más de 12.000 fallecidos y las TVs con reportajes de lo bien que se lo pasan las familias en casa con los niños cantando en familia. "Esto es cosa de todos", que se lo pregunten a los familiares de los fallecidos, y mientras los ciudadanos cantando "Resistiré". Más de 100.000 infectados, y no hay medios de protección para los sanitaros, policías... pero para el gobierno y sus familiares no les falta de nada. No hay dinero para los autónomos, para comprar material de protección, ayudas a las familias... pero se subvencionan las TVs afines al gobierno con más de mil millones de euros. Sociedad aborregada, anestesiada, idiotizada, ya pasará esto y veremos los que cantan en los balcones que cara les queda cuando lleguen a trabajar y se encuentren las puertas cerradas de su empresa o cuando familias enteras vayan al paro. Eso sí, seguiremos cantando el "Resistiré", bailando en los balcones y escuchando los discursos del "predicador" Pedro Sanchez que nos amenizará las veladas.


miércoles, 29 de enero de 2020

MEVLANA




HAZRATI MEVLANA MUHAMMAD YALAL UD-DIN RUMI

Mevlana, nació en Balkh (Actualmente Afganistán) el 30 de septiembre de 1207 y murió en Konya, Turkia, el 17 de diciembre de 1273. Es fundador de la Orden de los Mevlevis, o también conocida por la Orden de los Derviches Danzantes. Su padre, Baha Ud Din Walad, había adquirido gran celebridad de Teólogo y Predicador, conocido como el sultán de los Sabios.

Que podemos decir de Mevlana, que es un Océano de Conocimiento, fue el más grande erudito de su tiempo, doctor en ciencias y en ciencia religiosas, y maestro de más de diez mil discípulos. No obstante, cuando conoce a Shams de Tabriz, Su Maestro, que si lo pudiéramos trasladarlo a nuestro tiempo, sería como encontrase con un vagabundo; decíamos pues que en su encuentro Shams, con su simple presencia transforma a Rumi, y de doctor en ciencias, se transforma en un hombre de Dios. En su encuentro con Shams, el Sol, Rumi se transforma en Luz, y a partir de ese momento, el Amor es la Fuerza Universal de Su Vida y de su Escuela. A Mevlana se le conoce en la tradición Sufí, como el Polo del Amor. Su obra y su vida se transforman, así como su Escuela. A partir de ese momento, escribe sus obras el Diwan, más de 25,000 poemas espirituales de gran profundidad y amor.

El Fihi Ma Fihi, que significa el Camino Interior, o en Esto está lo que está en Esto. Y su obra monumental, el Masnavi, compuesta de más de 4,000 poemas, historias y cuentos, que escribió durante 43 años, y se le conoce en el mundo El Corán Persa.

Es importante, señalar que su Escuela de Conocimiento, es una escuela universal, del estudio del hombre y proporciona las alas para el vuelo espiritual. La escuela de Mevlana, aglutinó en su tiempo, a personas de todos los credos y las razas, que acudían con el Maestro, para el Despertar del Alma.

Mevlana Rumi, instituyó la Sema, o Danza Cósmica de los Derviches, cuenta la historia, que un día Mevlana se encontraba caminando en las calles de Konya, y en la calle estaba un herrero golpeando con su martillo el metal, y al golpetear el martillo, el sonido, produjo en Mevlana que iniciará la Remembranza en su corazón del Sagrado Nombre de Dios: Allah, y sumergido en el Recuerdo de Dios, su Alma empezó a girar, como un concierto de las estrellas del universo alrededor del Sol Divino, y así, con está danza cósmica, con está oración en movimiento, Mevlana, se aniquiló en la Luz de Dios, cómo la mariposa, que en su vuelo de amor, vuela hacia la flama del fuego, y con su aniquilación en el fuego, se convierte en Fuego y Luz.

jueves, 22 de agosto de 2019

Regreso al Hogar de Franz Kafka


Franz Kafka


Regreso al Hogar

Al regresar atravieso el zaguán y miro alrededor. Es el viejo cortijo de mi padre. El charco en el medio. Entremezclados objetos viejos e inservibles cierran el paso hacia la escalera del granero. El gato acecha desde el balcón. Un trapo desgarrado, atado alguna vez a una barra, mientras alguien jugaba se agita al viento. He llegado. ¿Quién me recibirá?. ¿Quién espera tras la puerta de la cocina?. La chimenea humea, están preparando el café para la cena. ¿Sientes la intimidad? ¿Te encuentras como en tu casa?. No lo sé, no estoy seguro.

Es, la casa de mi padre, pero todos están uno junto al otro, fríamente, como si estuviesen ocupados en sus asuntos, que en parte he olvidado y en parte no he conocido jamás. ¿De qué puedo servirles, qué soy para ellos, aún siendo el hijo de mi padre, el hijo del viejo propietario rural?. Y no me atrevo a llamar a la puerta de la cocina, y sólo escucho desde lejos, sólo desde lejos, tenso sobre mis pies, pero de manera tal que no me puedan sorprender escuchando. Y porque escucho desde lejos no oigo nada, salvo una leve campanada de reloj, que quizá sólo creo oír llegándome desde los días de la infancia.

Lo que, además, ocurre en la cocina es un secreto que los que allí están sentados me ocultan. Cuanto más se duda ante la puerta, más extraño se siente uno. ¿Qué tal si ahora alguien la abriese y me hiciese una pregunta? ¿Acaso yo mismo no estaría entonces como alguien que quiere ocultar su secreto?
(Franz Kafka)